El foro para hablar de vuestro semidios favorito.
 
ÍndiceRegistrarseConectarse
"HOLA NIÑ@S NUEVOS,PRESENTENSE EN EL TEATRO :3"

Comparte | 
 

 La última hija del dios

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
AutorMensaje
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   03/11/12, 12:30 pm

Bueno Dante, la verdad es que no había considerado poner de personajes a gente real. No creo poder agregarte como principal porque ya tengo todos los papeles repartidos, pero podrías ser un extra o un personaje secundario o terciario. Dime ¿Cómo te gustaría ser?

Capítulo 11:
Me sentí envuelta durante unos minutos en un enorme remolino de poder. Nada ni nadie podrían quitármelo.
Las driadas se removieron, incómodas. Y yo las miré:
-Gente del bosque, estadse atenta- exclamé, advirtiendo sobre algo que ni yo misma sabía de dónde venía -Vigilad las fronteras y manteneos firmes al nuevo enemigo. Si alguien sobrevive, hemos de ser nosotros. Porque nadie ha resistido más. No dejemos que los antiguos poderes perezcan de este modo, resistámosnos. Porque los pequeños están a punto de barrer el heroísmo de los grandes-.
Una reverencia, y una huida. La única respuesta. Aún sentía esa sensación de valentía, inmortalidad, arrogancia. Aún me sentía como si realmente fuera un personaje importante en los tiempos. Aun sentía el ardor en las mejillas. Y corrí, volví al campamento. Que no era mi hogar, pero debía salvarlo.
Había descubierto mi don.
O eso creo.
Me tropecé con una roca y me volví a levantar. Estaba perdida, pero me orientaba. Llegué al parque de las cabañas, llegué a la casa grande.
Todos dormían, incluso los hijos de Ares.
Por una vez, sería yo quien despertara a todos.
Golpée bruscamente las puertas de la casa, buscando a Quirón. Nadie atendió. Me arrojé sobre ella hasta romper los pestillos e irrumpir en el salón. Todo estaba oscuro, tenebroso. Pero yo había visto al bosque en todo su aterrador esplandor, no iba a asustarme por la inofensiva oscuridad de Hades.
Una sombra se proyectó por detrás mio. Confieso que eso si me dió un poquito de miedo. Allí estaba el centauro, con una larga bata rosa y rulos en la cola. Si hubiera tenido pies para calzar una pantuflas de conejito, seguramente me habría desmayado.
-¿Quién es la amenaza?- le solté al instante.
-Señorita Sleneza- advirtió peligrosamente- EL toque de queda ha empezado hace varias horas en el campamento, si usted...-.
-Me da igual el toque de queda, caballo. Sucesos muy importantes están a punto de suceder y yo no pienso esperar más tiempo por un estúpido toque de...-
-Y sucesos aun más importantes han ocurrido ya antes señorita- me interrumpió el a su vez- Y nadie, nunca, en toda la historia, ha roto el toque de queda-.
-Felicidades... soy la primera ¿Quién es la amenaza? No soy yo ¿Verdad?-.
Quirón pareció sorprendido, muy sorprendido. Tanto que abrió la boca de una manera horrible y balbuceó:
-¿Usted? No, señorita, no. La última amenaza no se parece en nada a una semidiosa. Es, aunque no tan irritante, mucho más peligrosa que usted-.
-Pero llegó el mismo día que yo ¿No es así?- le interrogué.
El centauro suspiró, cansado:
-Sleneza, a nadie le rebelé esta información aún, y tenía la intención de no hacerlo ¿Por que habría de contársela a usted?-.
-Porque yo podría sembrar el pánico de la mejor manera en el campamento con tan sólo nombrarles lo que ya hemos llevado de conversación- dije sencillamente.
Quirón volvió a suspirar:
-Si, Arancia, llegó el mismo día que tu-.
Noté que no me había tratado de usted ni mencionado mi apellido, debía de estar muy enojado.
-Ustedes lucharon contra los titanes. Derrotaron a los gigantes y, finalmente, vencieron a la mismísima diosa Gea ¿Que puede ser peor que eso?-.
-Nada- respondió- Nada debería ser peor que eso-.
-¿Y entonces?-
Nada. Se calló la boca.
-Vete a dormir- masculló. Nunca lo había visto tan fúrico.
-Pero...-
-¡Vete a dormir!- tronó esta vez.
Me agarró del cuello y me arrojó afuera. Ese no era Quirón. ¿Que había hecho para enfurecerlo tanto?
Volver arriba Ir abajo
lorena jackson
Dios Olímpico
Dios Olímpico
avatar

Mensajes : 1812
Fecha de inscripción : 01/11/2012
Edad : 19
Localización : cualquier lugar donde me necesiten

MensajeTema: Re: La última hija del dios   03/11/12, 01:24 pm

esta genial sigue asi
Volver arriba Ir abajo
Dante Di Angelo
Campista sin determinar
Campista sin determinar
avatar

Mensajes : 213
Fecha de inscripción : 18/09/2012
Edad : 21

MensajeTema: Re: La última hija del dios   03/11/12, 03:37 pm

MUY BUEN CAPITULO Y SIQUIERES COMO SECUNDARIO PERO SI PREFIERES ME ESPERO A QUE HAGAS OTRO FIC PERO ME ENCANTA LA HISTORIA
Volver arriba Ir abajo
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   03/11/12, 05:11 pm

Capítulo 12:
Cualquier otra persona menos orgullosa y arrogante que yo, habría vuelto a su falsa cabaña a descansar con sus falsos hermanastros. Por supuesto, yo no.
Estaba amaneciendo. Y por primera vez noté la terrible oscuridad del cielo. A esas alturas, ya debería haber estado teñido de rosa. Pero solo se asomaba por entre el horizonte un leve tono celeste.
¿El sol se había retrasado?
Nada estaba siendo normal para mí en esos días.
Me senté en una roca frente a la casa. No pensaba dormir hasta averiguar el por qué de tan extraños sucesos. Estaba segura de que si no daba el primer paso, nadie lo haría.
Esperé 10, 15, 20 minutos. Nada. Pasó media hora y luego una. El cielo empezó a tomar más claridad, pero en ningún momento cambió de color ¿El amanecer había desaparecido?
Extraño, muy extraño.
Eran las 7 de la mañana, y no se veía el sol por ninguna parte. En una hora los campistas deberían levantarse para los entrenamientos diarios. Yo no pensaba moverme. Noté a un punto rojo corriendo hacia mí.
Salté de la roca para ver con más claridad. Una chica, una chica pelirroja corría hacia mi.
Y no era Clarisse.
Se acercó. Era pecosa, pequeña y tenía unos inquietantes ojos verdes. Nadie había nombrado a alguien así en toda mi corta estancia en el campamento, ni recordaba haberla visto. La miré fijo, sin moverme.
-Estaba segura de que eras tu- explicó tan coherentemente- Mis corazonadas nunca mienten...-.
-¿Perdón?- respondí.
Y ella solo soltó una carcajada.
-Debo de haberte parecido muy loca... ¿Verdad? Rachel Elizabeth Dare, oráculo de Apolo-.
-¿Hija de Apolo?- pregunté, interesada.
-Oráculo. Mortal que ve más de lo que debería ver- suspiró- Profetisa-.
-¿Ves... el futuro, los secretos, el pasado?- pregunté inquieta.
-Bueno... en cierta forma, si. Veo todo eso. Pero no a voluntad, ni todo el tiempo querida. Solo cuando el espíritu viene a mi-.
Po alguna razón, cuando dijo la palabra "espíritu" sentí un escalofrío. Creí oportuno presentarme:
-Arancia Sleneza- expliqué. Yo...-
-¿Hija de Démeter?- interrumpió.
-Mi madre es... bueno, ya sabes, normal- corregí, algo confundida acerca de su equivocación- Mi padre es...-
-Ya lo se, Ares- volvió a interrumpir, aburrida- Eres la chica del talismán. Pero estaba segura de que eras tu... todos mis sentidos me guiaban hasta aqui-.
-¿Que yo era quién?- pregunté.
Ella sólo sonrió.
-Ni yo lo sé. Pero... ya sabes. Cosas muy extrañas están pasando... creí que tal vez, bueno, tu tendrías alguna pista...-
-¿Te refieres a el gran secreto de Quirón, que no quiere rebelar a nadie? Olvídalo, ya lo interrogué. Me echó a coces de la casa-.
Su cara se desfiguro.
-Quirón... ¿Sabe algo de esto?-
-Es evidente que, si algo sabe, se lo guarda. ¿Has tenido alguna visión al respecto?-.
Se sentía extraño, estar allí, charlando, con una chica de una edad cercana a la mia. Como si fuera... bueno. Como si fuera una amiga.
Ella solo hizo una mueca:
-Vagas, muy vagas. Sólo oscuridad- miró al piso- La oscuridad no es una pista... tiene muchas interpretaciones. Podría tratarse de Hades, Hades es el mejor personaje para simbolizar la oscuridad-.
-Quirón no se cuidaría tanto de soltar la lengua tan solo por Hades- respondí, convencida.
-Pero es que no hay nada en el inframundo más poderoso que el señor de los muertos, Arancia. Cronos ya no está allí... subsiste de alguna manera en el aire, como una masa. Es difícil de explicarlo hasta para un oráculo. El caso es, que, si proviene del infierno, no puede ser otro que Hades-.
Me quedé pensativa. Consideré la posibilidad de que viniera del segundo lugar más tenebroso para el hombre: el mar. Pero Rachel la descartó enseguida:
-Poseidón y sus ejércitos destruyeron a los enemigos del mar hace tiempo- explicó- Y yo no los calificaría como amenazas mayores. No que Gea y los gigantes, al menos... Tengo la inquietante sensación de que, si algo viene, viene del fondo de la tierra y no de su superficie-.
Y estuvimos así un buen rato, sacando conjeturas. Pero toda la conversación se basó siempre en lo mismo. Y no encontramos otra posibilidad a que el terrible enemigo fuera Hades. Lo que no tenía ningún sentido.
Nada tenía sentido.
Volví a pensar seriamente en la posibilidad de que yo fuera la amenaza. Pero odio la oscuridad.
Los campistas empezaron a salir de sus cabañas, y nos miraron, extrañados. No se si Rachel tendría horarios para el sueño, pero era evidente que yo había roto el toque de queda.
Quirón abrió la puerta (gracias a los dioses ahora sin bata ni rulos) y me miró. Le resté importancia al asunto, ese caballo no me haría daño. Le hice un gesto bastante desagradable, y depués saludé a la pelirroja. Si alguien pensaba que me pondría a hacer ejercicios, estaba loco.
O tal vez yo estaba loca.
Me paré en la roca en donde había estado sentada, esperé a que todos se dieran la vuelta para mirarme, me aclaré la garganta y empecé:
-Campistas..-
Volver arriba Ir abajo
Camii
Mortal que ve en la niebla
Mortal que ve en la niebla
avatar

Mensajes : 53
Fecha de inscripción : 29/10/2012
Localización : Long Island - Campamento Mestizo // Cabaña de Afrodita ♥

MensajeTema: Re: La última hija del dios   03/11/12, 08:13 pm

Me encanta Smile Sigue...
Volver arriba Ir abajo
mayadary
Campista sin determinar
Campista sin determinar
avatar

Mensajes : 218
Fecha de inscripción : 28/10/2012
Edad : 18
Localización : a las orillas del rio estigio

MensajeTema: Re: La última hija del dios   04/11/12, 03:52 pm

muy genial espero el siguiente cap ^_^
Volver arriba Ir abajo
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   04/11/12, 08:47 pm

Capítulo 13:
No sabía que estaba haciendo, ni en que ayudaría al mundo a ser salvado. Pero si me patinaba el coco, me patinaría bien:
-Campistas- proseguí. Y me quedé en blanco. No sabía que estaba haciendo, así que traté de reproducir algo coherente:
-¡Someteos a mi o que os traguen los abismos de la tierra!-
Obviamente, no lo logré. Solamente me miraron, desinteresados:
-¡Defendéos de la amenaza, defendeos, Quirón os oculta información. La oscuridad viene, defendeos, defendeos!-.
Sonaba bastante parecido a lo que le había dicho a los árboles. Nadie me miró con terror, ni huyó de pánico al oirme. Oí como alguien con voz potente (seguramente Percy Jackson) gritaba "Sacadla de ahi antes de que haga más el ridículo!".
-¡No os resistaís a la valentía, no huyais, no huyais. No os sometais al enemigo. Resistid... resistid... resistid!-
Rachel Elizabeth Dare ahogó una carcajada, los demás, me agarraron de los hombros y me llevaron a la enfermería, a pesar de mis pataleos.
Me acostaron en una camilla, y buscaron síntomas de insolación. No encontraron nada. Mis frases sin sentido siguieron saliendo de mi boca, hasta que logré deshacerme de las manos que me acosaban y me levanté de un salto.
Caí al suelo inmediatamente.
¿Estaba loca?
No. Fingir estar loca había sido mi última opción frente al descubrir que no soy buena para dar discursos.
Aun así tenía sueño, y no me levanté.
Dionisio llegó, y su habitual mueca de desinterés... ¿Cambió?
Eso me pareció ver.
Aunque no oía nada nitida ni claramente, escuché como amenazaba, o creo que amenazaba, diciendo:
-Si la perdeís, consideradse ya convertidos en conejos-
Y parecía realmente enfadado.
Dormí unas horas, sentí como me transportaban. Mi desorden mental me había rendido. Cuando desperté, el sol se ocultaba de nuevo, y no había nadie. Solo Dionisio junto a mi litera:
-¿Señor D?- pregunté, agarrandome la cabeza
-Arancia Sleneza- dijo gravemente el dios- Mucho temía que te hubieras perdido-.
-Fué puro teatro- mentí- O eso creo...-
-¿No puedes ocultar más tu naturaleza, verdad?- preguntó luego de un minuto de incómodo silencio.
Sacudí la cabeza:
-A usted... ¿Realmente le importaba mucho?-.
Otro momento de silencio
-Pues, yo... el. Bueno, digamos que si- respondió finalmente- Te pareces mucho a mi, Arancia, aunque lamentes que te lo diga-.
Y salió.
Bajé la cabeza. No podía mas con el dolor. Realmente apreciaba mucho al supuesto viejo borracho.
Y salí de la enfermería. Aun había campistas por todas partes. Todos me miraban. Estaba loca. Seguí caminando. Miré a mi cabaña, Clarisse habría de estar fúrica. Había quedado en ridículo en frente de todo el campamento, había deshonrado a Ares.
Pero no lo lamentaba.
Después de todo, el no era mi padre.
Alguién corría hacia mi.
Mejor dicho, dos personas corrían hacia mi.Travis y Connor Stoll ¿Que hacían corriendo hacia mi? Ya ni siquiera pertenecía a su grupo...
Pero corrían hacia mi.
-Hey novata- dijo Travis-Te vimos y vinimos a comprobar que no estuvieras chalada...-
-¿Estás chalada?- interrumpió su hermano.
Un momento de duda.
-De momento, no del todo- resoplé.
-Oh... lástima- lamentó Connor- yo ya estaba pensando utilizarte para nuestro nuevo proyecto. Verás, resulta que construimos un carro alegórico a...-
-Estoy seguro de que Arich no quiere oir hablar de eso- interrumpió a su vez Travis- Pero, si la necesitamos, bueno... Estamos siempre con los de Hermes-
-Estoy segura (ahora más) de no querer ofrecerme para ningún proyecto, gemelos- respondí, cansada de la vida.
-Pero sería realmente muy divertido, con luces, y fuegos artificiales, y tu con una espada gritando ...-
-Connor- mascullé- Cállate-.
Travis miró de reojo a su hermano:
-Bueno, no importa, podemos usar al entrenador Gleeson ¡Adios Arich, y si necesitas algunas zapatillas aladas ligeramente usadas...pues... búscanos! Los mejores productos de todo el campamento, no lo olvides- dijo guiñándome un ojo.
-Adios chicos- suspiré mientras los veía correr, despreocupados del futuro- Que pasen una mejor noche que la mia... ¿Cuando? Oh cierto, todas mis malditas noches son terribles-.
Caminé sin rumbo durante unos minutos, no pensaba meterme en la trampa mortal que sería entrar a la cabaña de Ares en ese momento. Me recosté contra un árbol y cerré los ojos, una costumbre muy común en mi cuando... bueno, cuando era libre.
Una sombra pasó frente a mi. Y no tube más remedio que incorporarme para comprobar que nadie deseaba matarme.
Y Nico di Angelo estaba allí, parado, frente a mi. Mirandome con una sonrisa preocupada.
Volver arriba Ir abajo
Dante Di Angelo
Campista sin determinar
Campista sin determinar
avatar

Mensajes : 213
Fecha de inscripción : 18/09/2012
Edad : 21

MensajeTema: Re: La última hija del dios   05/11/12, 11:51 am

Muy bueno
Volver arriba Ir abajo
Camii
Mortal que ve en la niebla
Mortal que ve en la niebla
avatar

Mensajes : 53
Fecha de inscripción : 29/10/2012
Localización : Long Island - Campamento Mestizo // Cabaña de Afrodita ♥

MensajeTema: Re: La última hija del dios   05/11/12, 12:05 pm

Muy bueno Smile Síguelo !
Volver arriba Ir abajo
mayadary
Campista sin determinar
Campista sin determinar
avatar

Mensajes : 218
Fecha de inscripción : 28/10/2012
Edad : 18
Localización : a las orillas del rio estigio

MensajeTema: Re: La última hija del dios   05/11/12, 03:35 pm

muy buen capitulo ^_^
Volver arriba Ir abajo
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   07/11/12, 08:15 am

Capítulo 14:
No me dejó tiempo de hablar, su mirada intimidaba, aun más, su lugubre pose.
-Algo falta en el inframundo, y mucho temía que fueras tu-.
Ok.
Aterrador, la gente no dice eso.
-No soy un espíritu, chico de los muertos-dije convencida y sorprendida.
-Ahora veo que no...- me respondió- Si lo fueras, me obedecerias, y no me llamarías chico de los muertos...-
Me volvió a mirar:
-Sin embargo... tengo entendido que... hueles diferente-.
¿Me había llamado sucia?
-Mmmmmhhh... Mira, no se a que olor te estás refiriendo, pero me parece muy idiota de tu parte mencionarselo a Arancia Sleneza- amenazé.
Nico di Angelo ahogó una risa:
-Seh, como digas. De todos modos estoy hablando del aroma a semidios, novata. Tu no eres como los demás...-
-Pero no vengo del infierno- interrumpí nuevamente.
El chico volvió a mirarme, muy interesado aparentemente:
-No... eres humana. Pero es como si, como si gran parte de ti estuviera muerta. Tu esencia, mas que nada-.
Está bien, lo admito, me sorprendieron sus palabras. No me sentía muerta, mas bien, me sentía furiosa ¿Quienes eran todos estos héroes para integrarse en mi vida? Primero, Annabeth Chase (por cierto, novia de Percy Jackson) y ahora, una especie de segundo y patético rey del inframundo.
-Mi madre lo era todo para mi- respondí secamente- Y está con tu padre desde hace una semana ¿Eso te da que pensar? ¿No murió acaso gran parte de mi recientemente?-.
-Mmmmhhh... si. Pero no podría ver algo tan pequeño como eso. Generalmente no puedo ver nada. Pero , lo tuyo... es como si estuvieras muriendo en este mismo momento, como si hubieras nacido muerta... no se como explicarlo-.
-Bueno, gracias por tus delicadas conjeturas que me dicen que: O voy a morir, o soy un zombie. Que chico tan alegre...- repliqué
-¿Y el hijo de Hades tiene que ser alegre?-resopló- Arancia, el dios de los cielos mató a mi madre durante la segunda guerra mundial, despues. más tarde, perdí a mi hermana porque ella sacrificó su vida para conseguirme una figurilla de un juego para ñoños. Culpé a Percy Jackson, y casi hundo la causa del campamento mestizo y entrego el triunfo al terrible Cronos. No veo la hora de acabar con mi vida para ir junto a mi familia, allá, en el inframundo. No me hables de alegría-.
-Oh, perdón, el chico de los muertos ha tenido una vida dura ¡Madura ya, compadre!- lr solté ironicamente- Supera las perdidas y deja de tener en la cabeza esa horripilante idea suicida, todos sabemos que la vida es bella, y tu no eres quien para negarlo-.
Las mejillas del chico se inflaron y se pusieron horriblemente rojas para una anterior palidez tal.
-Tu... ¿le restas importancia al asesinato de mi madre?- pronunció peligrosamente.
-Te digo las cosas como son, y punto amigüo- dije encogiendome de hombros.
-¡No eres quien para restarle importancia a la muerte!- bufó- ¡No eres quien para juzgar mis actos!-.
-Mmhhh... tranquilízate-.
-¿Y me pides que me tranquilice? ¡Arancia Sleneza, la muerte es injusta! ¡Mi propia familia es en parte culpable de su propia muerte por actos que no cometieron y penas que no tenían! Mi padre no es respetado, y mi hermana ha sido olvidada ¡Muere con la culpa de recordarme mi asquerosa vida!-
Levantó la mano, un cuchillo totalmente negro emitió un leve brillo desde su empuñadura, lo alzó.
Saqué mi daga de oro, prestada. No sabía como usarla, no tenía técnicas ni entrenamiento. Pero me sentía segura, aunque el que estuviera frente a mi fuera el príncipe de los fantasmas.
Cargó contra mi, esquivé su movimiento. Volvió a atacar y volví a esquivarlo, la lucha no había comenzado aún, pero alguien ya nos estaba interrumpiendo.
Era Quirón.
Lo sostenía del cuello a Nico, mientras el se retorcía como un gusano.
-Mhhhhh... señor di Angelo, debería usted saber que las peleas dentro del campamento están... terminamente prohibidas. Y me sorprende de usted, que persiga a una novata...-.
El chico gritaba como nunca había escuchado en mi vida, y como nunca lo hubiera esperado de alguien así.
-Tranquilo, caballo,solamente quería mandarlo con su linda familia... allí, en el inframundo. Le estaría haciendo un favor... ¿Verdad Nico?-.
Sus gritos se acentuaron.
-Señorita Sleneza- empezó Quirón- Le recuerdo que todos aqui esperamos que su estancia en el campamento sea satisfactoria, y que ganarse una enemistad con uno de los más grandes héroes del siglo no puede considerarse plenamente satisfactorio...-
El chico de los muertos paró de chillar, un poco avergonzado, al verse tan gratamente alabado por el centauro.
-Creo tener el derecho de elegir mis relaciones para con los demás- repliqué- Y, de todas maneras, tengo que tener además el derecho a un duelo...-
-No en el campamento, Arancia, aquí fomentamos la paz...-
-¿Espera que me crea eso, caballo? ¿No estoy acaso todo el día entrenando tecnicas para descuartizar, mutilar, y matar en general? ¿Que clase de pacifista practica eso?-
-Todo griego debería tener derecho a un duelo, si mal no recuerdo Quirón. Especialmente si ambos lo reclaman-agregó Nico di Angelo.
El centauro empezó a titubear:
-Con los tiempos, no podemos permitirnos el lujo de perder campistas...-.
-¿Eso es lo que le importa, el número?- interrumpí
-Arancia...- me reprendió peligrosamente.
-A ver- respondí en tono cortante- Si mal no recuerdo, no hay ninguna amenaza por la que no podamos permitirnos el lujo de sacrificar semidioses ¿Verdad? No hay nada peor que Gea, todo es bonito y de colores...-
Ante mi comentario, notablemente bajó el humor del centauro. Pero aun así, notó el sentido de mi comentario:
-A la entrada, rápido- ordenó- Por primera vez en milenios, se efectuará un duelo entre dos semidioses. Arancia Sleneza y Nico di Angelo, lucharán a muerte por la gloria-.
Como si hubiera alguien a quien anunciárselo.
Volver arriba Ir abajo
Dante Di Angelo
Campista sin determinar
Campista sin determinar
avatar

Mensajes : 213
Fecha de inscripción : 18/09/2012
Edad : 21

MensajeTema: Re: La última hija del dios   07/11/12, 09:46 am

Muy buen capitulo
Volver arriba Ir abajo
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   07/11/12, 07:05 pm

Capítulo 15:
Nos llevaron a un enorme espacio abierto muy cerca de la entrada, había corrido la noticia como reguero de pólvora. El lugar estaba infestado de campistas.
Noté entre la multitud a un enorme estandarte, rojo fuego, con una cabeza de jabalí pintada en el medio. La cabaña de Ares me animaba.
Y yo lo lamentaba.
Nos pusieron frente a frente, sin armadura ni otra arma que la de nuestros filos. La driada que haría de árbitro gritó:
-¡Que empiece el duelo!-.
Y comenzó.
Nico di Angelo atacó, y yo no recepcioné el golpe lo bastante rápido. Ni 1 milésima de segundo, y ya tenía un horrible tajo en la frente.
Y otra más.
Los gritos de los campistas se oían difusos, y la vista se me borró un poco. Cargó contra mi otra vez.
Estaba perdiendo miserablemente, corrí hacia atrás.
-¿Así que ahora huyes? Que rápido te has rendido, Sleneza...-
Otra vez la furia brotó de dentro de mi. No podía estar huyendo, Arancia Sleneza no huiría.
Me lancé sobre el, y lo derrivé, mi daga dorada destelló un segundo en el aire, cortando la oscuridad de la noche, y lo atravesó.
O poco falto para que lo atravesara.
Le había dado en el hombro, el hueso se había roto.
Y sentí un escalofrío al escuchar su aullido de dolor.
Volví a atacar, su rostro se llenó de sangre. Una y otra vez le clavaba mi arma en el cuerpo, sin compasión, sin pensar, sin detenerme. Habría muerto, pero el suelo tembló.
¿El suelo tembló?
Deformes espíritus se abrieron paso entre la tierra y rodearon a Nico di Angelo, apartándome de el. Eso no era justo. No podría contra todos ellos, ya que la frente me empezaba a arder terriblemente. Pero luego lo volví a pensar.
Nico estaba exhausto.
Llamar a todos esos fantasmas debía de haber canalizado la mayor parte de su poder.
Y yo... sólo debía vencerlos. Me sentí envalentonada, fuerte, indestructible. Nada me detendría, ya tenía los laureles al alcance de mi mano.
Hasta que recordé que era imposible.
Así que llamé al bosque, y el bosque vino a mi.
Árboles y driadas llegaron en una terrible y horrenda avalancha verde, era... aterrorizante. Noté como el público abría los ojos como platos, y Quirón murmuraba secretos ininteligibles.
Y en un segundo estabamos rodeados. La naturaleza había acudido a mi llamado, y arrasó con los ejércitos de mi ahora indefenso oponente.
Se tragaron como si de líquido se tratara a cada espíritu, cada alma muerta, y otra vez quedamos solo Nico y yo... bueno, yo, el campamento entero, y mi inmenso grupo de árboles.
Avancé haia mi enemigo, que había caído de rodillas sobre el suelo. Nunca me había sentido tan segura, y nadie podía mirarme.
Mi mirada inspiraba tanto terror, que nadie podía mirarme.
Levanté la daga sobre el chico, y murmuré:
-¿Muerte o rendición?-.
Él levantó un poco los ojos, pero inmediatamente los bajó:
-Yo.... rendición-
Y bajé la daga.
Unos campistas de Apolo se llevaron a Nico (que ahora solo parecía una enorme bola de sangre y tierra) hacia la enfermería, y la driada que ejercía como árbitro llegó corriendo hacia mi. Me tomó de la mano, y la levantó, tronando:
-¡Yo declaro vencedora a Arancia Sleneza, nueva señora del pánico y el terror sobre los enemigos, doncella de los rebaños y de los pastores, reina de las criaturas libres del bosque, encarnación del salvaje, la última hija del dios Pan!-.
Volver arriba Ir abajo
mayadary
Campista sin determinar
Campista sin determinar
avatar

Mensajes : 218
Fecha de inscripción : 28/10/2012
Edad : 18
Localización : a las orillas del rio estigio

MensajeTema: Re: La última hija del dios   08/11/12, 10:39 pm

woow eso si no me lo esperba!!!! muy bien y ahora comprend tanto!
Volver arriba Ir abajo
julieta9876
Rachel
Rachel
avatar

Mensajes : 902
Fecha de inscripción : 01/11/2012
Edad : 17
Localización : En colombia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   20/11/12, 05:00 pm

Muy buen capitulo Very Happy

Síguelo....

PD: soy tu nueva lectora study
Volver arriba Ir abajo
lora_26
Mortal que ve en la niebla
Mortal que ve en la niebla
avatar

Mensajes : 64
Fecha de inscripción : 01/11/2012
Edad : 21
Localización : En una hamaca, con un buen libro en la mano

MensajeTema: Re: La última hija del dios   24/11/12, 03:15 pm

Wow, no me lo esperaba para nada... sigue por favor.
La historia me ha encantado.
Volver arriba Ir abajo
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   30/11/12, 07:03 am

Capítulo 16:
Está bien, lo admito. Me sentía orgullosa.
Tan orgullosa que Hestia seguramente me habría tomado por su enemiga mortal si hubiera estado allí...
Pero, que diablos, mi nombre sonaba muy bien con todos esos títulos. Eso de la reina de las criaturas del bosque, y lo de la señora de los pastores... no estaba nada mal. La driada se había esforzado mucho en hacerme parecer poderosa.
Pero, que digo, yo era poderosa. Yo sigo siendo poderosa.
Aunque nadie aclamó, ni nadie alabó, ni nadie aplaudió. Todos me miraron, entre confundidos y aterrorizados. Quirón mas que nadie, su rostro era la perfecta expresión de mi nuevo don: el pánico. Los espíritus de la naturaleza alzaban la cabeza y sonreían, pero la única que dijo algo fué, ¿por que no?, Clarisse La Rue:
-Pe...pero, el jabalí de Ares! ¡¿Que hace una hija de Pan con el símbolo de Ares?! Es imposible...-
Quirón se hizo cargo rapidamente de la situación:
-Mucho me temo, que el dios de la guerra no es el único que tiene a un jabalí como símbolo...-
-El jabalí salvaje...- murmuró Percy Jackson
-Pero... en ese caso... esta niñata ha deshonrado a Ares, burló al olimpo...burló a nuestro padre!- chilló Clarisse, cada vez más roja, tanto que su compañera tuvo que contenerla aferrándose a sus hombros como si fueran su única arma en medio de un apocalipsis zombie.
Un momento de inómodo silencio sobrevino, hasta que Quirón tomó la iniciativa de romperlo:
-Hay varias preguntas.... pero aun más respuestas. Celebraremos un consejo, quiero a los jefes de cabaña en la casa grande en 10 minutos, y...a Grover Underwood o algun otro sátiro, si es posible-.
Sonaba honorable, serio, impresionante. Pero el consejo solo era una reunión de niños, algunos chicos parecían estar muy (y hablo de verdaderamente muy) muy aburridos, y se miraban las uñas, apreciando repentinamente la exquisita estructura de su anatomía. Aunque otros, no lo niego, se quedaron horriblemente tiesos sobre sus sillas, lanzándome miradas que no pude leer ¿Odio? ¿Admiración? ¿O simplemente pánico?
Hasta que Quirón impuso silencio (innecesariamente, por cierto) nadie soltó ningún comentario. Dionisio llegó corriendo apresuradamente, con una sonrisa en sus labios que nadie pudo borrarle, ni siquiera Percy, fulminándolo con la mirada.
-Que empiece el consejo- dijo el caballo, esperándo a que el extraño dios acabara de acomodarse en su silla- El motivo de realizarlo, para aquellos que no lo sepan, es la aparición de una nueva y extraña semidiosa...aqui presente, Arancia Sleneza, preséntate ante... los que no te conozcan-.
-¿Hola?- mascullé, algo cansada de la inútil cháchara del caballo. Travis y Connor estallaron en aplausos, ante la increible extensión de mi discurso.
Un insignificante sátiro que no había notado hasta el momento, levantó la mano, entre atemorizada y seguramente, y preguntó:
-¿La razón del consejo... es... es?-
-¿Una inútil y estúpida niña buscafamas con problemas de sobreautoestima?- terminó Clarisse La Rue, que ahora ya no tenía un guardaespaldas para calmarle los ánimos.
El sátiro pareció estar de acuerdo con sus palabras, pero pasó de expresarlo.
-Grover- se impacientó Quirón- Arancia... Arancia Sleneza es una hija de Pan-.
Un murmullo se extendió a lo largo de la sala:
-Pero... Pan está muerto, yo lo ví morirse- declaró Annabeth Chase, extrañamente confundida- Grover y Percy son testigos de que ocurrió... Rachel también estaba allí, los sabios ungulados... ellos-.
-Ustedes- interrumpí, con la voz temblorosa- ¿Ustedes vieron morir a mi padre?-.
Todos volvieron a callar, si yo no hubiera sido Arancia Sleneza, los ojos se me habrían cubierto de lágrimas... mi padre, estaba muerto, y yo era lo más reciente de su legado.
-Annabeth- intervino Quirón, ablandado- La señorita Arancia tiene ya 15 años... según tengo entendido, el gran dios salvaje murió hace ¿Tres años?-.
-Exactamente- respondió Percy, mirando al suelo con el rostro inexpresivo- Murió frente a nosotros, y no nos dió ni la más mínima pista de haber dejado una hija-.
-Tu... no puedes ser la hija del salvaje- declaró el sátiro, que parecía llamarse Grover, bastante turbado- Los humanos... los humanos fueron los que acabaron con el, con todo lo que el significaba. Me niego a creer que el... que el halla caído a los pies de una mortal. Sin ánimo de ofender- agregó rapidamente.
-Bueno, esa es una buena pregunta a la que responder ¿No crees Arich?- dijo repentinamente Dionisio, como de la nada, sorprendiendo a todos ya que al parecer no participaba mucho en las reuniones- ¿Por que iría trás aquel que fué la causa de su muerte?-.
Que lo dijera mi dios favorito no hizo que me enfureciera menos, culpaban a mi madre de la muerte de mi padre. Nadie, nadie, nadie excepto yo insultaría a mi madre de aquella manera, nadie insultaría a mi objeto más sagrado (aun más que los dioses) de aquella manera. Debo de haberme puesto aun más roja que Clarisse:
-Mi madre... mi madre NUNCA le hizo daño a mi padre, mi madre fué la persona más noble y bondadosa que halla existido sobre la tierra y quisiera ver a aquel al que ella viera haciéndole daño a la más mínima hojita de árbol... ella, sencillamente no merecía morir, ninguno de los dos merecía morir- dije consternada, sin poder evitar echarle una mirada a la silla vacía de Nico di Angelo, que aún seguía en la enfermería. Era estúpido culparlo... el no había hecho nada.
-Nadie aquí duda de tu ascendencia, querida- repuso rapidamente Quirón- Ella- volvió a anunciar- Tiene al jabalí salvaje de Pan en su colgante, ella tiene el poder de su padre sobre todo lo salvaje... Y no estamos aquí para ponerlo a prueba, sino para hacer lo que sea necesario.
-¡Lo que sea necesario! ¡Matarla, sacrificarla al olimpo!- gritaba Clarisse fuera de si-¡Deshonró a Ares, deshonró a nuestro padre, debe morir!-.
-Los asuntos- advirtió el centauro peligrosamente- privados de cada cabaña y de los dioses tendrán lugar fuera de esta casa, Clarisse, mientras estemos aquí, quiero el más perfecto orden entre todos los campistas, sin excepciones- agregó echándome una mirada.
-Un momento- exlamó de pronto Katie Gardner, de Démeter- Si su madre mortal y su padre divino fallecieron ¿No la convierte, digo, no te convierte en la primera semidiosa huérfana de la historia?-
No lo había pensado de esa manera, tuve ganas de estragular a Katie Gardner y a todas sus flores en aquel momento, pero otras voces interrumpieron:
-¿Y se queda con nosotros?-
Eran Travis y Connor Stoll.
-Bueno... habíamos pensado en fabricarle una cabaña, no gran cosa, por cierto, dadas las circunstancias. Apenas para que entre una cama, y unos baules... y-
No lo dejé terminar, aquello era rematadamente injusto:
-Un momento... creo que todos deberiais daros cuenta a donde yo pertenezco, y debo ir-.
Silencia total, nadie lo sabía.
-Al bosque, pertenezco al bosque- resoplé- Mi padre fué alguna vez el señor del bosque virgen ¿No debería ser ese mi lugar?-.
-Ni hablar- interrumpió Katie Gardner descaradamente.
-Sería como soltar un tigre en una habitación- dijo otro de Apolo.
-No podemos permitir que la hija del pánico alcance su máxima expresión-.
No lo había pensado de esa manera... otra vez. No me había resultado tan ridícula la idea vivir en el bosque... como tantas otras criaturas. Fulminé con la mirada a Quirón, esperando que interviniera. El oculto la cara.
-Yo...-dijo- Creo que estoy de acuerdo con los chicos... Sleneza. Dejarte en el bosque es... peligroso para ti y para todos-.
Lo miré. Recordé que el.... que el me había hablado de esto:
-No dejes que te quiten tus poderes....No los comprenderán...-
-Oh... pero me escaparía de todas formas ¿Verdad?- amenacé.
-Tiene razón... ¡Métanla a una celda!- chilló Clarisse.
Un segundo de incómodo silencio para todos... excepto para mi, sobrevino.
-Clarisse- advirtió Quirón-Si no eres capaz de controlar tus emociones, será mejor que salgas de éste consejo. Y Sleneza... no te dejaré vivir en el bosque. Sería injusto para los demás campistas-.
-Suena como si me estuvieras negando un privilegio superexclusivo que a los demás no puedes darle- refunfuñé-¿Quién de aquí quiere vivir en el bosque lleno de insectos? ¿Alguien? ¡La justicia aquí es dejarme! ¡Allí están mis hermanastros, mis amigos, mis iguales! ¿Por qué tengo que tomarme la molestia de vivir con gente que no quiero en un lugar en el cuál no me siento cómoda? Dímelo Grover.... ¿Que pensarías tu si te dijeran de pronto que tienes que mudarte a la ciudad y hacerte pasar por un adolescente normal de por vida, sin ver una pizca de hierba? ¿Aceptarías? ¡Somos hermanos de cierta forma, trata de apoyarme!-.
Por supuesto, nadie respondió. No había hecho nada, pero parecía como si mi sóla silueta les causara terror... a todos... excepto al dios:
-Bueno bueno, por el poder que se me ha conferido, te mando al bosque querida- rió- Tienes algo de razón ¿Verdad? Allí hay buena fruta para preparar clericó....-
-Dionisio- interrumpió Quirón- MMmmhh... NADIE aquí va a preparar clericó. Y no me parece buena idea que esta señorita...-.
-Pero la decisión ya está tomada ¿Verdad? Mi sobrina continuará con el trabajo de mi hermano y mi mejor amigo en nuestro hogar... no recuerdo un momento tan emotivo desde que Percy Jackson me suplicó socorro de rodillas-.
Nadie pudo decir palabra, una mata pelirroja irrumpió en el cuarto indecorosamente. Rachel Elizabeth Dare, oráculo. Tenía un mensaje que darnos. Una profecía.
Como un tick vino a mi cabeza, y todo se volvió extraño.
Me desmayé. Y las palabras que vinieron a mi mente fueron:

"Dos hermandades unidas saldrán a la busca del maligno,
una a la fuerza y una en espíritu.
La hija del salvaje nace del bosque.
Las palabras deciden entre la vida y la muerte
Y la vida decide sobre la victoria"

Esa era yo... Arancia Sleneza.
Volver arriba Ir abajo
julieta9876
Rachel
Rachel
avatar

Mensajes : 902
Fecha de inscripción : 01/11/2012
Edad : 17
Localización : En colombia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   30/11/12, 01:49 pm

Muy bueno

Sigue... Very Happy
Volver arriba Ir abajo
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   30/11/12, 03:47 pm

Capítulo 17:
Cuando desperté... ¡Genial, otra vez el centro de atención! Percy Jackson estaba enfrente mio, muy cerca... preocupado. Le robé un pequeño beso y el retrocedió horrorizado.
Annabeth Chase me miró echando espuma por la boca, le sonreí.
-¿Que ocurrió Arich?- preguntó Travis bostezando- Estábamos a punto de irnos a la cama... ven... oh cierto, dormirás en el bosque. Estás verdaderamente loca...-
-¿Donde está Rachel?- repliqué.
-Nadie se irá a dormir- ordenó Quirón- Hasta que yo lo crea necesario-.
-Oh... gracias por su atención... ¿Dónde está Rachel?- volví a preguntar.
Ésta vez todos se me quedaron mirando.
-Mmhhh... ¿La señorita Dare? En su cueva, en el bosque, en alguna de las cabañas.... realmente no lo se ¿Por que le incumbe?- replicó el centauro.
-Rachel- dije seriamente- acaba de entrar por esa puerta- dije señalando.
Otra multitud de miradas preocupadas.... lista.
-Arich- susurró Connor Stoll- Nadie entró por esa puerta desde hace apróximadamente una hora...-
Silencio. Incómodo silencio.
-Yo la ví- mascullé- Ella venía corriendo, y... y ella tropezaba. Ella quería decirnos algo... una profecía. Y entonces me desmayé y... ella me miró, como penetrando en mi alma. Yo estaba ahí, ustedes se voltearon para verla-.
Estaba desesperada por encontrar algo... un símbolo de que aún no había perdido completamente la razón.
-Señorita- murmuró Quirón- Rachel Elizabeth Dare... ella no entró aqui en ningún momento. Usted simplemente se desvaneció en medio del tumulto-.
-¡No!- chillé- Yo la vi... fué real... ella me rozó. Ví la profecia: "Dos hermandades unidas saldrán a la busca del maligno,
una a la fuerza y una en espíritu.La hija del salvaje nace del bosque.Las palabras deciden entre la vida y la muerte.Y la vida decide sobre la victoria"... ¡Esa era! ¡Mi padre me la dijo a los siete! ¡Rachel me la repitió!- giré mi cabeza- ¿Quién es el maligno? ¡Quirón! ¿Quién es el maligno?-.
Este cambió abruptamente de tema:
-¿Has visto a... tu padre Sleneza? ¿Antes de morir?-.
Genial... gran error. Ahora todos lo sabían.
-¡Respóndeme Sleneza! ¡¿Has visto o no al dios Pan?!-.
Pero no respondí. Era hora de recordar mi último encuentro con papá.
Volver arriba Ir abajo
julieta9876
Rachel
Rachel
avatar

Mensajes : 902
Fecha de inscripción : 01/11/2012
Edad : 17
Localización : En colombia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   01/12/12, 06:31 pm

Ya quiero saber que va a pasar... study

Muy buen capitulo , sigue...
Volver arriba Ir abajo
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   07/12/12, 02:56 pm

Capítulo 17:
-¡No te vallas! ¡No te vallas!- chillaba mientras me asía fuertemente de la camiseta del chico que luchaba por huir.
-¡Suéltame, loca! ¡Le diré a mamá! ¡Suéltame!- lloriqueaba.
Logró safarse, y pude echarle una última mirada antes de que desapareciera de mi vida para siempre. Thomy había sido mi mejor amigo desde el jardin de niños que espiaba por la ventana, lamentando que mi madre se opusiera a llevarme. El me había comprendido... el... el era una persona muy especial para mi. Practicamente el único chiquillo que quisiera hablar con la hija de la extraña hippie a la cual las otras madres repudiaban, con la niña que a la edad de 7 años ya tenía antecedentes criminales, con la loca que causaba problemas pisara el suelo que pisara. Esa era yo, Arancia Sleneza, de niña. Pero yo no quería ser todo eso...
He de admitirlo... últimamente miraba a Thomy con otros ojos. El me gustaba, el me gustaba mucho. De una manera infantil, yo lo quería. Pero... ahora el corría para alejarse de mi.
Me di la vuelta con los ojos llorosos, pero mi tristeza se transformó en furia cuando la vi, allí, parada enfrente mio, tan despreocupada.
-¡Te aborrezco!- grité con los puños cerrados.
-Arancia ¿Que no has aprendido de toda la buena vida que has llevado? Todos tenemos que poner nuestro granito de arena para lograr la paz...- me respondió mamá.
La miré. No podía creer que me estuviera diciendo eso. Ni ella podía ser tan idiota.
-¿Buena vida que he llevado?-susurré- ¿Te refieres a vivir aislada del resto de los chicos? ¿A ser molestada por adultos? ¿A vivir en completa ignorancia de lo que pasa en el mundo?... teniendo en cuenta todo esto... ¡No deseo la paz, te deseo muerta! ¿Comprendes? ¡Muerta como papá!-.
Había dicho demasiado... yo no la quería muerta. Yo quería a Thomy, eso era todo.
Ella suspiró y se giró sobre sus piernas:
-No recuerdo haberte dicho que tu padre hubiera muerto Arancia...-
-Oh... y en ese caso ¿Donde está? ¿No crees que la policia lo hubiera encontrado con todos sus rastreos? ¿No crees que la corte con todas sus investigaciones, no haya encontrado siquiera los rastros de una anciana y pobre abuela desconocido? ¿No crees que si no estuviera muerto, ya estaría aquí a nuestro lado aunque más no sea para aprovecharse otra vez de una linda joven ebria trás una noche de fiesta?- la miré fijamente- ¿No crees?-.
-Tu padre... era un hombre maravilloso Arancia. Era grandioso, y fuerte, y divertido... no puedo aceptar que esté muerto-.
-¿Y tu como puedes saberlo?- inquirí- ¿Como puedes describirlo? ¿No desapareció acaso a la madrugada, después de que hubiese conseguido lo que quería?-.
Un profundo silencio sobrevino.
-¿Sabes que? No importa. ¿Tienes dinero escondido?-.
-No solemos gastar dinero.... Arancia, el consumismo..- empezó a recitar.
-¿Voy a morir de hambre para acabar con el consumismo mundial?-.
Me miró fijamente, decepcionada.
-En la caja fuerte... vuelve antes de que los hombres del gobierno vengan para controlar-.
-Intentaré no hacerlo- respondí fríamente, mientras cerraba bruscamente la puerta.
Cada paso se tragaba mis problemas, cada vez iba más rápido. Soledad, tristeza, desencanto, falta de amor. Marcas en mi vida.... que nunca desaparecerían. El estado había obligado a mamá a mandarme a la escuela... lo que al principio era una buena noticia. Pero pronto el colegio se había convertido en mi peor pesadilla. Cuentas, símbolos, letras... no podía entenderlo. Aunque nunca nadie se había molestado en enviarme a un médico, las "encantadoras" maestras sospechaban de mi condición de disléxica y víctima del trastorno de hiperactividad por déficit de atención. Por alguna razón, aquello me convertía en un objeto de burlas y discriminación. A veces incluso, de daños físicos... ya que algunas personas habían querido matarme. Por ejemplo aquel monstruo que suponía ser secretaria, con aquellas alas de murciélago, y esa dentadura feroz... o también aquel fenómeno de la anatomía con extremidades de toro, que dejó inconscientes a siete compañeras mias con sólo un golpe.
Me choqué contra alguien y caí al suelo, miré para arriba. Un hombre con cabello canoso y mirada somnolienta me sonreía.
Volver arriba Ir abajo
julieta9876
Rachel
Rachel
avatar

Mensajes : 902
Fecha de inscripción : 01/11/2012
Edad : 17
Localización : En colombia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   08/12/12, 03:50 pm

Muy buen capitulo , me encanto study Very Happy

SIGUE...

SIGUE...

SIGUE...

SIGUE...

What a Face
Volver arriba Ir abajo
lorena jackson
Dios Olímpico
Dios Olímpico
avatar

Mensajes : 1812
Fecha de inscripción : 01/11/2012
Edad : 19
Localización : cualquier lugar donde me necesiten

MensajeTema: Re: La última hija del dios   09/12/12, 12:15 pm

esta genial sigue
Volver arriba Ir abajo
mayadary
Campista sin determinar
Campista sin determinar
avatar

Mensajes : 218
Fecha de inscripción : 28/10/2012
Edad : 18
Localización : a las orillas del rio estigio

MensajeTema: Re: La última hija del dios   09/12/12, 03:14 pm

e`pero el proximo ^w^
Volver arriba Ir abajo
:3 Calipso :3
Protector
Protector
avatar

Mensajes : 112
Fecha de inscripción : 11/09/2012
Localización : Isla de Ogigia

MensajeTema: Re: La última hija del dios   10/12/12, 12:54 pm

Capítulo 18:

-¿Disculpe?-dije mientras me incorporaba. Aquel hombre era, en cierta forma, intimidante.
No dijo nada. Solo me miraba... con esos ojos. No bonitos, como los de Percy... sino tan... desquiciados, llenos de locura, libres.
-Arancia... Sleneza?-preguntó con la voz temblorosa.
-Mmmhh.. si- respondí, embelsada- ¿Como ha adivinado?-.
-Bueno... yo-respondió casi en susurros- te conozco desde que eras una niña-.
Aquello explicaba muchas cosas, tal vez un anciano tio perdido, que al fin venía para hacerse cargo de su desdichada familia. O tal vez, un oficial que me alejaba de los nada deseados brazos de mi madre. Todo era posible.
-¿Amigo de la familia?-pregunté animada-Mamá está en la casa, y yo ya me iba, pero si es necesario que lo acompañe yo...-
-No Arancia, no- me interrumpió el tipo, y luego dudó un momento- Yo soy tu padre, pequeña-.
En el instante en que oí esa palabra, maldita para mi, mi alegría se transformó en furia, y me giré, dándole la espalda al desconocido.
-Yo no tengo un padre-.
Silencio. Quería irme, pero no podía abandonar aquel lugar... no a donde estaba el hombre que se había aprovechado de mamá de esa manera, del hombre que nos había abandonado.
-¿Por qué volviste?- susurré
-Hay mucho que debo explicarte, Arancia. No tengo mucho tiempo-.
-Pués apresúrate, yo tampoco lo tengo- dije fríamente- Claro... mejor vete rápido, no saludes a la mujer que embarazaste hace 7 años y que luego dejaste con una niña para la que no estaba preparada, no..-
-¡Yo soy un dios griego, niña!- gritó con una voz aterradora.
Y silencio.
Y más silencio.
¿Este era el padre que me había tocado, un loco obsesionado con las religiones de pueblos olvidados?
-Y yo soy Campanilla- ironizé- ¿Vas a decirme algo con sentido, o me veré obligada a dar la vuelta y llamar a la policia?-.
-Ah, Campanita- me dió por toda respuesta con voz soñadora- Una excelente ninfa, muy hermosa además... una lástima su muerte, tenía entendido que dejó una hija. Me gustaría verla y tal vez...-.
-¿Realmente estás hablando- dije con voz peligrosa- de la belleza de otras muchachas y de lo que podrías hacer con ellas enfrente de la hija de la mujer que embarazaste?-
-¿Te molesta?- dijo con voz sorprendida- Es extraño... mi relación con tu madre fué, en otros tiempos, liberal. Y de todos modos, soy el simbolo griego mas parecido a la libertad que existe...-.
-Llamaré a la policía, o al manicomio... tu decides- dije asustándome de veras.
El tipo me miró, como extrañado:
-¿Tu, no te lo crees aún? ¡Hija, no tengo tiempo para esto! ¿conoces a los dioses olímpicos?-.
Dudé por un instante:
-Si... Thomy me habló de ellos, y de sus uniones con los mortales, y de la Titanomaquia y la Gigantomaquia- repetí.
-Si, si. Trata de no nombrar aquellas guerras bajo las narices del cielo- me advirtió- Oh... me refiero a Zeus, por supuesto. ¿Tu amigo Thomy era un digno hijo de Atenea, eh? Muy seria para mi gusto, y por supuesto, una diosa virgen... Aunque nadie duda de su inteligencia-.
-Un momento- interrumpí- Thomy era... un hijo de la diosa de la sabiduría?-.
Otra de esas inquisidoras miradas calló sobre mi.
-Bueno, pues, por supuesto. Es increíble que no te hallas dado cuenta ¿Nunca te preguntaste que pasó con su madre? Y su padre... un científico? Muy predecible de parte de la lechuza, siempre son los genios.. En fin. El caso es que TU, Arancia Sleneza, eres mi hija. Semidiosa de gran valor, tal vez incluso mas que tu amigo..-
-Y quien se supone que eres tu?-.
-¡Hija mia! ¿Por que eres tan lerda para deducir ideas? Desde luego, soy el gran dios Pan, divinidad menor, padre de los sátiros!-.
Me quedé callada. Estaba entre la incredulidad y la fascinación. ¿Yo? ¿Yo, Arancia Sleneza, importante mestiza? Demasiado bueno para ser verdad...
-¿Y eso... en que forma afecta mi vida?-.
Llevé a mi padre al borde de la exasperación.
-¿Que en que forma afecta tu vida? ¡En todas, niña! No sería divertido que los hijos de importantes dioses pudieran compararse en demasiadas cosas con los mortales..¿Nunca te sentiste diferente entre los demás niños? ¿Nunca pensaste que este no era tu lugar? Hija... las moiras quisieron que tu seas especial, que tu sobresalgas entre los demás y cambies lo que habría de ser. Hay... hay un campamento. Campamento mestizo, se llama. Allí donde van... los héroes. Los hijos de mis iguales, los que están destinados a proteger al mundo de las amenazas. Pero tu eres mas incluso que ellos. En Long Island, se encuentra el lugar. Parece un campo de fresas, pero tu sabrás que no lo es... espera. Hay adolescentes, como tu lo serás en ese momento. Llevan camisetas naranjas. Y hay un maestro, su nombre es Quirón, el centauro Quirón, entrenador de Heracles y Aquiles. Hazle caso, pero tienes que saber detenerlo si es necesario...-
-Espera un momento. Eres un dios ¿No puedes decírmelo todo telepáticamente, en el instante, en vez de obligar a mi pequeña memoria de niña a registrar todo eso?-.
Pan me miró, y por primera vez, creí notar algo de tristeza en su mirada.
-Hija mia... ya no soy lo de antes. La raza de tu madre está destruyendo todo lo que significó para mi en otros tiempos. Estoy viejo Arancia, y no me recuperaré. Estoy decidido a abandonar mi inmortalidad desde hace milenios... y lo lamento. Pero esta será la última vez que nos veamos. Yo solo espero, niña, que me sustituyas- declaró con vigor- No te dejaré sola en el trabajo, tienes hermanos. Los sátiros y los espíritus de la naturaleza protegerán lo que queda de mi. Pero tu, hija, recuperarás gloria y riquezas que alguna vez me pertenecieron. Serás una digna adversaria para los ladrones..oh, pero encuentra tu poder, y luego anuncia quien eres. Te he dado un don muy especial, Arancia, pero también muy peligroso. No solo para tus enemigos, sino también para ti misma. Las mentes mortales no serían capaces de comprenderlo. Intentarán quitarlo, creyendolo por tu propio bien... Pero guárdalo, porque tal vez ¿Quien sabe? Algún día logres ser más poderosa que yo-.
Quedé en silencio. Ese hombre... ese hombre era mi padre. Y el esperaba que siguiera su ejemplo, me acababa de entregar un futuro. Un futuro que me resultaba muy atractivo.
-Saluda a tu madre de mi parte- agregó mientras se disolvía en el aire- Ella es una mujer muy especial, protégela. Los de mente abierta solemos morir pronto... Y, puedo cambiar de forma cuando quiero, nunca serás mitad cabra ni tu familia me vió con pezuñas- dijo cuando, semidesvanecidas, dejo al descubierto su patas peludas.
-¡Espera, no te vallas!- grité cuando salí de mi ensimismamiento. Pero ya era tarde, lo único que quedaba del dios, era un extraño instrumento. Lo recogí, y un pedazo de papel verde cayó al suelo:
"Para Charlotte Sleneza, una mujer muy especial con habilidades para la música aun no descubiertas: la flauta de Siringa. Aunque ella es más hermosa que esa reina de la belleza.
Aquel hombre que estuvo contigo, aquella noche de fiesta"
Tomé el paquete y volví hacia casa. Abrí la puerta y observé como mi madre, aun tan entrado el atardecer, miraba con el rostro preocupado la ventana, esperando mi regreso. Ella si me quería, después de todo. Le di un beso en la mejilla y le entregué el regalo. Después de todo, ella era la propietaria. Me miró con sus penetrantes ojos marrones, pero no llegó a decir nada, porque huí a mi habitación. Debía pensar.
Esa noche dormí arrullada por una melodía triste, tal vez de pena que mi madre no sentía, inconsciente de que tal vez, pronto su apasionado amante desaparecería.
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: La última hija del dios   

Volver arriba Ir abajo
 
La última hija del dios
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 2 de 3.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
 Temas similares
-
» La última hija del dios
» Hiperión..
» Por dios! Angelus Apatrida(acavo de ver que ya esta postedo XD) i Vhaldemar!
» oh por dios que asco D:
» Aquerón, dios de mi inspiración

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Percy Jackson Spain :: Contenido del Foro :: Fan fics-
Cambiar a: